El Pabellón Fresco : visita de obras
El Pabellón Fresco : visita de obras
A partir de 1749, animado por Madame de Pompadour, Luis XV, instalado en el Gran Trianón, amplía su dominio creando un nuevo jardín "de estilo francés", caracterizado por líneas geométricas y simétricas. El arquitecto Gabriel diseña los parterres. Por su parte, Claude Richard se encarga de implantar los jardines, confirmando así la vocación científica del nuevo dominio. Huertas, higueral, flores y frutas raras completan el vivero.
Este pabellón se denomina "francés" porque se encuentra en el centro de uno de estos jardines regulares que se empezó a llamar "francés" en oposición a la incipiente moda de los jardines ingleses. Edificado por Gabriel en 1750, es una de las primeras creaciones de Luis XV en Trianón, el dominio por el que sintió desde su infancia una gran inclinación. Este pabellón de compone de un amplio salón circular flanqueado por cuatro pequeñas estancias que sirven de gabinete, calientaplatos, cocina y guardarropa. En compañía de la Marquesa de Pompadour, el Rey acudía aquí para descansar, escuchar música tras sus visitas al jardín botánico o después de haber tomado una colación en el Salón Fresco contiguo.
Luis XV apreciaba la vida íntima de Trianón. El Rey decidió en 1749, animado por la Marquesa de Pompadour, instalar un zoológico en las inmediaciones. Para aderezar las visitas reales, el arquitecto Ange-Jacques Gabriel añadió a este zoológico un jardín, a la vez de aparato y de utilidad. Este jardín se organizaba en torno a un pabellón para el juego, la colación o el concierto denominado el "Pabellón Francés", que se terminó en 1750. Al año siguiente, se añadió un segundo pabellón más pequeño para servir de comedor destinado a consumir los productos de la lechería y de los huertos. Delante de este pabellón denominado "Pabellón Fresco" se encontraba un pequeño jardín. éste estaba rodeado de un pórtico de entramado rectangular.
A uno y otro lado del pabellón, se encontraban dos avenidas de arcadas de enrejado sobre fondo de seto de carpes. El pórtico se apoyaba en estructuras de hierro revestidas de enrejados, instalados en julio de 1752, al mismo tiempo que los enrejados del pabellón. Sus pilastras disimulaban los troncos de los tilos tallados en forma de bola. Las dos pilastras principales que enmarcaban la entrada del jardín estaban coronadas, al igual que el pabellón, por un entablamento y grandes cestas de madera. Otras cincuenta y cuatro cestas más pequeñas se dispusieron para adornar los remaches de las arcadas. En cada arcada se encontraba situado un naranjo.
En 1756, dos estatuas que representaban La Enfermedad y La Salud de François Anguier, procedentes de la Sala de Antigüedades del Louvre, se colocaron en dos nichos enrejados situados en el extremo de las avenidas del pórtico, sobre pedestales de mármol blanco. El jardín se componía de dos parterres rectangulares aderezados con dos fuentes ovales y de palmetas de boj colgante. En el centro se encontraban dos cestas de flores rodeadas de una cinta de césped. El conjunto estaba enmarcado por arrietes de flores. Los bordes de las fuentes eran de mármol del Languedoc, al igual que la chimenea del pabellón. Su fondo se aderezaba con un motivo empedrado de color y con un ramo de plomo ornado. El Pabellón Fresco se destruyó en 1810, pero se salvó una parte de sus cimientos. Reconstruido en 1980, desde entonces se espera restablecer su aderezo de enrejado, sus parterres y sus fuentes.
Para recuperar las subestructuras del jardín, se llevó a cabo una campaña arqueológica de dos años en la mitad Este del jardín. En 2006, se excavó la fuente y se realizaron tres sondeos en el emplazamiento del pórtico para localizar los cimientos. En 2007, finalizó el estudio de la fuente y se actualizaron casi todos los cimientos del pórtico.