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Las Fuentes

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El reino del agua

Más aun que la arquitectura vegetal y los bosquetes, el agua en todas sus formas es el ornamento privilegiado de los jardines de estilo francés: el agua en cascada de algunos bosquetes, el agua que brota de las fuentes, el agua tranquila de las extensas superficies que reflejan el cielo y la luz, como el Parterre de Agua o el Gran Canal.

La Fuente de Latone

Inspirada en Las Metamorfosis de Ovidio, la fuente de Latone ilustra la leyenda de la madre de Apolo y de Diana protegiendo a sus hijos de las injurias de los campesinos de Licia, y pidiéndole a Júpiter que la vengue, lo cual hizo transformándolos en ranas y lagartos.

El grupo central de mármol, esculpido por los hermanos Marsy, representa a Latone y a sus hijos. El conjunto se alzaba originariamente, en 1670, sobre una roca y estaba rodeado por seis ranas con la mitad del cuerpo fuera del agua, y por otras veinticuatro dispuestas fuera de la fuente, en la plataforma de césped. La diosa miraba hacia el palacio. Esta acondicionamiento fue modificado por Jules Hardouin-Mansart entre 1687 y 1689. La roca fue sustituida por un basamento concéntrico de mármol, y el grupo de Latone mira desde entonces hacia el Gran Canal. La fuente de Latone se prolonga en un parterre, en el que se encuentran las dos fuentes de los lagartos.

Se está restaurando la fuente de Latona. Siga las obras en directo.

La Fuente de Baco

Fuente conocida como del Otoño, es homónima de otras tres fuentes dedicadas a las estaciones y cercanas a la Avenida Real. Baco, figura mitológica romana, enseña por todo el mundo el cultivo de la viña. Dios del vino y de la embriaguez, simboliza la época de las vendimias y está rodeado de pequeños sátiros, mitad niños, mitad chivos.

Fuente del Espejo

Luis XIV encargó esta Fuente del Espejo alrededor de 1702. Construida frente al Jardín del Rey, la escultura de los dos dragones que enmarcan la fuente se dejó en manos de Jean Hardy. Instalada en tres niveles, da a cinco avenidas y cuatro estatuas arcaizantes, entre las que se encuentra la de Apolo.

Fuente de Saturno

Perfectamente simétrica a la fuente de Flora, la fuente de Saturno, situada en la parte sur, fue esculpida por François Girardon y simboliza la estación del invierno. Saturno domina el centro, rodeado de sus amantes, en una isla llena de conchas.

La Fuente de Apolo

Desde 1636, bajo el reinado de Luis XIII, existía en este lugar una fuente conocida por aquel entonces como de los Cisnes, que Luis XIV hizo ornar con el impresionante y famoso conjunto de plomo dorado Apolo en su carro. La obra de Tuby, realizada a partir de un diseño de Le Brun, se inspira en la leyenda de Apolo, el dios del Sol y emblema del Rey. Tuby ejecutó este grupo monumental entre 1668 y 1670 en la Manufactura de los Gobelinos, fecha en la que se transportó a Versalles. Luego, al año siguiente, se instaló y doró.

Fuente de Flora

Situada en la encrucijada de varios bosquetes entre los que se encuentra el de la Reina, la fuente de Flora, diosa romana de las flores, de los jardines y de la primavera, simboliza la primera estación del año. Esculpida por Tuby, aparece representada con una corona de flores en el centro de la fuente.

La Fuente de Ceres

La Fuente de Ceres, de forma cuadrada, fue diseñada entre 1672 y 1679 por Thomas Regnaudin, a partir de un diseño de Charles Le Brun. Ceres, diosa romana de las cosechas, se encuentra sentada sobre un lecho de gavillas de trigo, aderezado con acianos y rosas. Símbolo del verano, esta fuente completa la de Baco, Flora y Saturno que encarnan las otras tres estaciones.

La Fuente de Neptuno

La fuente de Neptuno, por aquel entonces conocida como estanque bajo el Dragón o fuente de los Abetos, fue construida entre 1679 y 1681, bajo la dirección de Le Nôtre. Ange-Jacques Gabriel modificó ligeramente su trazado en 1736 y, en 1740, se instaló la decoración esculpida. Tres grupos: Neptuno y Anfítrite, Proteo y El Dios Océano realizado por Jean-Baptise Lemoyne. La nueva fuente, inaugurada por Luis XV, despertó la admiración de todo el mundo por la amplitud y la variedad de chorros de agua que juegan sobre las esculturas de plomo. Esta fuente cuenta con noventa y nueve chorros de agua que constituyen un extraordinario conjunto hidráulico.

La Fuente del Dragón

La Avenida de Agua desemboca en media luna en el Fuente del Dragón, que representa uno de los episodios de la leyenda de Apolo: la serpiente Pitón, que muere atravesada por una flecha del joven Apolo. El reptil aparece rodeado de delfines y querubines armados con arcos y flechas y montados en cisnes. El chorro de agua principal se eleva a veintisiete metros de altura. A cada lado de esta fuente rehabilitada en 1889, unas avenidas permiten acceder a dos bosquetes: el de Francia Triunfante y, al oeste, el de las Tres Fuentes.

Fuente de las Ninfas

La cascada conocida como el Baño de las Ninfas de Diana, que recibe las aguas de la fuente de la Pirámide, está adornada con bajorrelieves de los cuales, el más conocido, que antaño era de plomo dorado y se encontraba situado en la pared contención, es una obra de Girardon (1668-1670). Los demás son de Le Gros, de Le Hongre y de Magnier.

La Fuente de la Pirámide

Ejecutada por el escultor François Girardon a partir de un diseño de Le Brun, la Pirámide, situada en el centro de la fuente, exigió tres años de trabajo. ésta se compone de cuatro pilas de plomo superpuestas, apoyadas en tritones, delfines y cangrejos de plomo.