« On nous dit que nos rois dépensaient sans compter,
Qu’ils prenaient notre argent sans prendre nos conseils.
Mais quand ils construisaient de semblables merveilles,
Ne nous mettaient-ils pas notre argent de côté ? »
«Dicen que los reyes gastaban sin mirar,
que aceptaban dinero y nunca consejos.
Pero al construir semejante maravilla,
también guardaban nuestro peculio.»
Con estas palabras comienza la película realizada en el castillo de Versalles por Sacha Guitry en 1953: Si Versalles pudiera hablar.
Esta obra, que narra la historia del castillo de Versalles desde sus orígenes hasta la Revolución francesa, es el fruto del contexto particular vinculado al conflicto mundial del que Francia se recupera con dificultad. En efecto, Sacha Guitry intenta acallar a algunos de sus detractores que le reprochan su actitud ambigua en relación con el ocupante durante la guerra. La película, propuesta a este realizador, también responde a la necesidad de unir a los franceses en torno a un gran fresco histórico.
Una vez que se aceptó la proposición, todo se desarrolló con mucha rapidez: el guión se escribió en la primavera de 1953, la película, rodada desde el 6 julio hasta el 6 de septiembre de 1953, se estrenó en Francia al año siguiente. Su distribución estuvo a la altura de la ambición política que animaba la película. Claudette Colbert realizó el papel de Mme de Montespan, la favorita de un Luís XIV envejecido encarnado por Sacha Guitry, Jean Marais prestó su rostro a Luís XV, junto a Micheline Presle, Mme de Pompadour en la película. Otros rostros también muy conocidos aparecen a lo largo de la trama: Gérard Philippe es Artagnan, la revolucionaria Edith Piaf canta Ca ira en los calabozos del castillo…
Si bien es cierto que algunos historiadores denuncian las imprecisiones que siembran la película, la buena acogida que obtuvo por parte del público abrió un período magnífico para el castillo de Versalles en el cine. Desde la Maria Antonieta de Jean Delannoy encarnada por Michèle Morgan en 1955, hasta la de Sofia Coppola representada por Kirsten Dunst, más de medio siglo más tarde, hombres y mujeres del mundo del cine se ha sucedido después de Si Versalles pudiera hablar en los paseos y las galerías del castillo.