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La historiaPersonajes de la Corte

Turgot

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Un ministro adelantado a su tiempo (1727-1781)

Llamado al poder por el joven Luis XVI, Turgot encarna el renacimiento en una Francia cansada por el difícil final del reinado de Luis XV. Turgot aspiraba a asegurar la financiación del Estado sustituyendo privilegios e impuestos por la libertad económica, fuente de creación de riqueza en beneficio de todos. Algunas de sus ideas influyeron en las reformas de la Revolución.

Nacido en París, en 1727, hijo de un preboste de comerciantes, Anne Robert Jacques Turgot se convierte en prior de la Sorbona en 1749. En 1751 renuncia a ordenarse y pasa a formar parte del Parlamento de París, en el que desempeña diferentes funciones antes de comprar en 1753 el cargo de "maître des requêtes" (miembro del Consejo de Estado encargado de presentar con voz deliberativa informes sobre los asuntos que le son sometidos). Turgot colabora con Vincent de Gournay, intendente de comercio y ferviente partidario de la libertad económica, y lo acompaña en sus giras de inspección por las provincias. Turgot comparte la ideología de los fisiócratas, una escuela de pensamiento económico que surgió en el siglo XVIII.

También escribe artículos para la Enciclopedia, y en 1760 traba amistad con Voltaire. Nombrado intendente de la generalidad de Limoges en 1761, pone en práctica sus ideas liberales: establece un catastro, suprime la corvea, lucha contra la pobreza, construye carreteras y canales para la circulación del grano, implanta manufacturas...

Luis XVI, que acaba de subir al trono, lo nombra en 1774 supervisor general de finanzas. Turgot escribe entonces su famosa carta del 24 de agosto, en la que expone las medidas que permitirán financiar las reformas estructurales que el reino necesita: "nada de bancarrota, nada de aumentar los impuestos, nada de endeudamiento." Esta política de reducción de gastos permite, a partir de 1775, contener el déficit y recuperar el crédito. Fiel a sus principios liberales, Turgot instaura la libertad de circulación y de precios sobre el grano. Pero las malas cosechas conducen a un aumento del precio del pan, y estallan revueltas en las provincias y en la región parisina. En 1776, el ministro se opone a las poderosas corporaciones decretando la libertad de empresa y de competencia. También sustituye la corvea en especies por un impuesto sobre los propietarios. La impopularidad de estas medidas, tanto entre el pueblo como entre las clases privilegiadas, pone en entredicho su posición. Inducido por la Reina y por el Ministro Maurepas, dimite el 12 de mayo de 1776 y dedica el final de su vida a trabajos de economía, de literatura y de física.