Suizo dotado de una formación de banquero que le permitió labrarse una sólida fortuna personal, Jacques Necker es famoso por su carrera de Ministro de Finanzas. Éste desarrolla una política económica de rigor, reducción de gastos y de reforma de las estructuras de la administración financiera. Tras ser despedido y vuelto a llamar por el Rey, Necker abandona el poder definitivamente en 1790.
Tras caer en desgracia Turgot en 1776, Luis XVI decide nombrar a Necker Director del Tesoro Real. Entonces es reconocido por el premio a la elocuencia que ganó en la Academia Francesa con su Elogio de Colbert. Necker multiplica las medidas destinadas a aligerar los gastos del Estado. Pero al publicarse y desacreditarse un acta dirigida al Rey en la que elogiaba su política, dimite en 1781 y se retira a su castillo de Saint-Ouen.
Luis XVI lo llama de nuevo en 1788 para que se haga cargo de la Dirección General de Finanzas, lo nombra ministro y miembro del Consejo del Rey. Sin abandonar las finanzas, su acción se vuelve claramente más política. Necker reúne de nuevo al Parlamento de París cuyos miembros habían sido exiliados, y adelanta la fecha de convocatoria de los Estados Generales. Ante la grave crisis del trigo que afecta a Francia, aplica unas medidas proteccionistas, prohibiendo la exportación de los cereales y la compara de granos fuera de los mercados. Pero, indeciso sobre qué medios adoptar para solucionar la crisis de los Estados Generales, y contrariado en sus proyectos, se niega a asistir a la sesión real del 23 de junio de 1789. Entonces, Luis XVI lo despide.
Llamado al poder por tercera vez por el Rey en julio de 1789, Necker provoca descontento con sus opciones políticas. éste prefiere dimitir en septiembre de 1790 y se retira a su país natal en donde se dedica a la escritura y a su familia. Muere en 1804.