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1763-1764 Visita de Mozart siendo niño

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Diciembre de 1763 - Enero de 1764

Con motivo de su periplo europeo, el joven Mozart llega a Versalles con su padre Leopold y su hermana Nannerl. Una estancia a medias tintas.

El 18 de noviembre de 1763, Leopold Mozart llega a París para presentar a sus dos hijos prodigio: Marie-Anne, conocida como Nannerl, de 12 años, y sobre todo a su pequeño Wolfgang de 6 años. éstos esperan actuar en la Corte de Versalles. El Barón Friedrich Melchior Grimm, famoso autor alemán, amigo de los enciclopedistas, los introducirá en ella.

A mediados de diciembre tiene lugar una visita privada. Luis XV los recibe junto con Madame de Pompadour. Leopold la encuentra muy bella pero llena de orgullo. ¡Parece una emperatriz! Y se ríe cuando Wolfgang le susurra que se parece a Threzel, su cocinera. Después de tocar para ella, Mozart quiere besarla. La Marquesa se niega, hiriendo los sentimientos del niño. ¿Acaso no había besado a la emperatriz María Teresa de Austria? Lo cierto es que a los Mozart les choca la rigidez de la Corte de Francia.

La recepción oficial de la familia tiene lugar a finales de diciembre. ésta se aloja, desde el 24, en el palacete de Cormier (n° 6 de la rue du Peintre Lebrun actual), a un paso del Palacio. Tras tocar ante la familia real, la Delfina y Mesdames, hijas de Luis XV, besan varias veces a los niños, para gran satisfacción de Leopold, ya que éste mide por el número de besos el interés que se les presta. ¡Madame de Pompadour recibe así una lección!

El 1 de enero de 1764, la familia es invitada a la mesa del Rey. Wolfgang se sienta al lado de la Reina María Leszczinska, Leopold cerca del Rey y Nannerl, entre el Delfín y Madame Adélaïde. La Reina, que habla alemán, hace de intérprete. Una vez finalizada la comida, Luis XV le pide a Mozart que toque el órgano. Se fija entonces una hora para el día siguiente. Pero el Rey, impaciente, se levanta y se dirige a la Capilla Real. Todo el mundo le sigue. El niño toca una nota prolongada, luego otra, seguida de un diluvio de armonía. ¡El Rey queda estupefacto!

Los Mozart permanecerán 16 días en Versalles. Leopold considera que la música de la Capilla Real es a la vez buena y mala. En su opinión, los coros son excelentes, pero la música vocal demasiado glacial, demasiado francesa. Al marcharse, Luis XV hace que los Menudos Placeres les paguen 1.200 libras. Una cantidad que viene a sumarse a los múltiples presentes que han recibido. Como prueba de reconocimiento, Mozart dedicará en marzo a Madame Victoire sus dos primeras sonatas para clave publicadas en París.