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La historiaVersalles a lo largo de los siglos

Charles Le Brun

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Primer arquitecto del Rey (1619-1690)

Ilustre decorador de Versalles y de Vaux-le-Vicomte, Le Brun es el autor de una obra considerable que lo convierte en un auténtico genio de la pintura del Gran Siglo.

Le Brun, prodigio de la pintura desde la infancia, entra al servicio del Rey en 1660, y pinta para él la Tente de Darius. Presentada en el Salón de Marte, esta pintura le vale a Le Brun su reputación de genio francés de la pintura y su confirmación en 1664 para el puesto de primer pintor del Rey. Desde ese momento, acumulará encargos y honores.

Versalles le permite desarrollar toda la fuerza de su genio. Aquí realiza las mayores decoraciones que se suceden a un ritmo desenfrenado: Escalera de los Embajadores (1674-78), Galería de los Espejos (1679-84), Salones de la Paz y de la Guerra (1685-86). En cada una de ellas magnifica las acciones del Rey. También dirige las decoraciones de los grandes aposentos, confiadas a los mejores pintores de la época que trabajan en sus diseños. En Versalles, Le Brun diseña también las estatuas del parque (gran encargo de 1674).

Miembro fundador de la Academia Real de Pintura y Escultura en 1638, Le Brun se convierte en 1663 en Director de la Manufactura de los Gobelinos. En esta calidad, controla toda la producción real de muebles y de tapicerías. Le Brun realiza los cartones de varias series de las cuales, las más famosas son la Historia de Alejandro (Louvre) y la Historia del Rey (Versalles). Como director y teórico de la Academia, según él, la pintura debería dirigirse primero a la inteligencia en lugar de a la mirada. De hecho, la realidad muestra a un pintor tan vinculado a los colores barrocos como al diseño clásico.

Formado en el taller de Simon Vouet, Le Brun fue descubierto por el Canciller Séguier, su primer mecenas. Su retrato a caballo (Louvre) es una obra maestra del género. El pintor viajó a Italia con Poussin que le dispensó una formación clásica que completa la enseñanza barroca de Vouet. Protegido luego por Fouquet, realizó para él en Vaux-le-Vicomte las decoraciones que le valdrán su reputación en Versalles, al igual que la Galería de Apolo del Louvre, su primera decoración real, terminada en el siglo XIX por Delacroix. Colbert también lo contrató. Su muerte en 1683 marca el declive del artista, ya que Louvois prefirió a su rival Pierre Mignard. Por consiguiente, Le Brun se dedica únicamente a la pintura de caballete.

Autor de numerosos dibujos y grabados, formó a una serie de discípulos de gran talento que asegurarán la reputación de la pintura francesa en el siglo XVIII (La Fosse, Jouvenet, Houasse, los Boullogne...).