Cuñado y sucesor de Hardouin-Mansart, trabaja con éste en las grandes obras iniciadas en Versalles que él remata en el estilo rocalla, en auge por aquel entonces.
Robert de Cotte, "el más hábil de nuestros arquitectos" según Mme de Maintenon, tuvo una carrera tan prestigiosa como Hardouin-Mansart. Durante mucho tiempo a la sombra de su genial cuñado, se atribuye a De Cotte la autoría en 1686 del peristilo del Gran Trianón a través del que pretendía prolongar más allá del edificio la perspectiva de la avenida central y del patio. También se le atribuyen en este palacio las chimeneas coronadas de espejos que sustituyeron a las pinturas y relieves que antaño las ornaban. Estas chimeneas tendrán un gran éxito en el siglo XVIII.
A la muerte de Mansart en 1708, De Cotte termina la Capilla Real y dirige su decoración hasta comienzos del reinado de Luis XV. En 1725 diseña la decoración del Salón de Hércules, la primera gran obra del Rey tras su regreso a Versalles en 1722. Bajo su dirección se diseñó también la decoración de rocalla de la Cámara de la Reina (1729) y las de los aposentos principescos o cortesanos de las alas norte y sur, realizados en los primeros años del reinado de Luis XV.
Mucho más que Hardouin-Mansart, Robert de Cotte supo ganarse su reputación en el extranjero: príncipes alemanes y soberanos de España recurrieron a él como representante del excelente gusto francés para sus residencias de Würzburg, de Poppelsdorf, de Schleissheim, del Buen Retiro de Madrid o de Bonn. Heredero de los dibujos de la agencia de Mansart -constituyen los fondos Robert de Cotte de la Biblioteca Nacional-, De Cotte fue el digno continuador de un estilo iniciado por su cuñado, y del que la place Vendôme de París constituye el más hermoso ejemplo.
La actividad de Robert de Cotte fue considerable. Mucho más que Hardouin-Mansart, cubre todos los campos de la creación arquitectónica y decorativa, civil o religiosa. De Cotte fue el autor de un gran número de palacetes en París (Estrées, Lude, Châtillon...). Decoró con una carpintería a modo de salón el coro de Notre-Dame (años 1710) y diseñó la fachada de la iglesia de Saint-Roch. ésta fue realizada por su hijo Jules-Robert en el estilo del barroco romano (1736-39). Robert de Cotte es también el autor de los espléndidos edificios de la abadía real de Saint-Denis (1700-1725).