Château de Versailles

1715 La muerte de Luis XIV

1 de septiembre de 1715

Tras una semana de lenta agonía, Luis XIV fallece en Versalles el 1 de septiembre de 1715 a las 8h15 de la mañana, poco antes de su 77 cumpleaños. Finaliza un reinado de 72 años, el más largo de la Historia de Francia. Y comienza otro reinado casi tan largo: el de Luis XV (1715-1774).

Digna de una tragedia de Racine, la muerte de Luis XIV comienza el 10 de agosto de 1715. A su regreso de caza de Marly, el Rey siente un dolor intenso en la pierna. Su médico Fagon le diagnostica una ciática y su diagnosis no cambiará. Pero pronto aparecen manchas negras: se trata de una gangrena senil. A pesar de los terribles dolores, el Rey se dedica a sus ocupaciones habituales sin rechistar. Pretende asumir sus funciones hasta el final. El viejo roble parece invencible y despierta la admiración de todo el mundo. Pero el 25 de agosto, el día de su cumpleaños, se ve obligado a guardar cama. Desde ese momento, ya no abandonará la habitación.

La gangrena sigue desarrollándose y llega al hueso el día 26. Los médicos se sienten impotentes. Ese mismo día, el Rey recibe a su biznieto de 5 años, el futuro Luis XV, para prodigarle sus consejos. Le recomienda que alivie a su pueblo y que evite en lo posible hacer la guerra: "¡es la ruina de los pueblos!" Consciente de haber pecado en este punto, le pide que sea un "príncipe pacífico".

Pero la muerte se alarga más de los previsto. El Rey se despide de Madame de Maintenon en tres ocasiones, y de la Corte en dos ocasiones. El 29 de agosto, se autoriza a Brun, un provenzal, a acercase a la cama real. éste afirma disponer de un remedio milagroso. Lo cierto es que el Rey se siente mejor. Pero la enfermedad sigue ahí, agravándose cada vez más. Finalmente, Luis XIV cae en un estado de semi-coma el 30 y 31, y muere el 1 de septiembre por la mañana. Su cuerpo se expone durante ocho días en el Salón de Mercurio. Lugo se traslada el 9 a Saint-Denis.

El Duque de Orleáns, sobrino de Luis XIV, se convierte en el regente del reino hasta la mayoría de edad del futuro Luis XV. Aquí comienzan las querellas familiares: el mismo 2 de septiembre, el Regente le ordena al Parlamento de París que anule el testamento del Rey que confisca una parte de sus prerrogativas. El Regente gobierna desde su residencia del Palais-royal e instala al Rey en las Tullerías el 9 de septiembre. La Corte abandona Versalles. Felipe V de España, por su parte, no ha renunciado del todo a sus pretensiones al trono de Francia, a pesar del Tratado de Rijswijk de 1713. Una nueva guerra se avecina y, con ella, un nuevo giro de las alianzas en Europa...